La Internet de las cosas.

Es un escenario de telecomunicaciones donde no sólo los equipos tipo Pc, tablet y smartphone interactúan, sino que también lo hacen el resto de cosas.

Y por cosas podemos entender desde un auto de última generación dotado de tecnología punta, hasta algo más cotidiano como un lavarropas o incluso un cepillo de dientes.

Obviamente esta interacción será progresiva y está empezando ya por los objetos más cercanos a la tecnología de los computadoras, como las televisiones o la electrónica de los vehículos. En una segunda fase llegarán otros objetos de alta carga tecnológica pero ya más alejados del mundo digital, como electrodomésticos, maquinaria de todo tipo… y poco a poco este tipo de interacción irá capitalizando más y más objetos hasta impregnar casi cualquier objeto de fabricación humana que nos rodea.

Según datos de Cisco, actualmente menos de 1% de los objetos están conectados a internet. Conectar el 99% restante es un enorme y complejo desafío. Pero ya empezamos a ver  que distintas empresas, cada una desde su ámbito de acción, están pensando como poder aplicarla.

Aunque  parezca muy ciencia ficción, internet de las cosas podrá detectar nuestro estado de ánimo y cansancio para seleccionar la música más apropiada o incluso será capaz de proponer los ingredientes de la cena según la actividad y consumo calórico del día.

Más allá de soluciones individuales, esta hiperconectividad podrá facilitar mucho la gestión.

Ciudades Inteligentes:  

Cisco y Philips están investigando los beneficios para las ciudades que resultan de conectar el alumbrado público a Internet. En España, en Santander, operadoras, fabricantes de tecnología y universidades investigan como los miles de sensores desplegados por la ciudad pueden ayudar a mejorar el estacionamiento, el tráfico o la gestión de las basuras

Pacientes controlados a distancia:

La salud es uno de los sectores que más se puede beneficiar. En la actualidad, hay ya más de 40 proyectos de Mobile Health (salud móvil) en marcha o en fase piloto.

Como podemos ver , todo apunta a que en el mediano plazo internet estará en todas partes. Esto no sólo producirá un cambio a nivel global en el estilo de vida y la forma en que entendemos las cosas, sino además significará un importante crecimiento sin precedentes en todas las de industrias.